El bisabuelo Miguel
Este chaval con cara de serio es Miguel Antonio Sanjurjo Pérez, hijo de Miguel Sanjurjo Badía y Manuela Pérez López, mi bisabuelo. Posiblemente era de los pequeños de la familia, sabemos que su hermana María era su madrina de bautismo, así que al menos le llevaba siete u ocho años. Con estos datos calculo que debió nacer entre 1865 y 1875.
De su vida paradógicamente se sabe poco, fue a la escuela "hasta el final", según sus hijas, lo que en la época, en un pueblo como Sada, debería ser hasta los catorce o quince años, despues posiblemente trabajó unos años al lado de su padre, bien en el taller de relojería o en el de cerámica. Cuando tenía en torno a los veinte años se enamoró de una vecina de Sada, hermana del novio de su hermana Manola , Secundina Pérez Mollón, como todos los novios hicieron planes para casarse, para hacerse una casita y pusieron sus espectativas en un sólar que había enfrente de la casa de los padres de ella, a medias con la pareja de sus hermanos. Claro, para estos planes necesitaban dinero, Manola esperó a heredar, ya os conté la historia, y a Miguel se le ocurrió el plan que ya habían llevado a cabo sus tios Antonio , Manolo y José: emigrar a Cuba.
Esta decisión no fue bien recibida por la familia, en Cuba, en los años 1890 las cosas estaban muy revuelta, su madre se opuso y su hermana María mandaba cartas incendiarias desde el convento, llegando a afirmar que si ella esuviese en Sada su hermano no emigraba, pero Miguel se mantuvo en sus trece embarcó con destino a Cuba con una maleta y muchas ganas de hacerse rico.

La verdad es que no le fue nada mal, al llegar a Cuba encontró trabajo como panadero-repostero, y durante el tiempo que estuvo allí prosperó notablemente y no le pasó nada peligroso, por lo menos nada que contase a su madre o hermanas. Nos ha llegado poco de su estancia en Cuba, pero si sabemos que se fue con una pequeña maleta y en pocos años volvió con un baul enorme que mi hermano Manuel recuperó y restauró (este de la foto). Tambien volvió con unas puertas coloniales muy decoradas que todavía están en la casa de las tias y maderas y telas para su futura casa.
..Y se casó con Secundina Pérez, con la que tuvo dos hijos (Miguel y Concha), construyó la casa que quería, gemela a la de su hermana y en el bajo montó una panadería, conocida en el pueblo como la Panadería de Don Miguel en la que desarrolló todo lo apendido en Cuba. Parece ser que al principio tuvo que adaptar el estilo de la reposteria refinada caribeña, con poca acogida en la Sada del XIX, al pan gallego, pero llegó a tener bastante éxito.

Ya os conté que en torno a 1909 se quedó viudo, su primera mujer, Secundina Pérez murió de tuberculosis y Miguel se quedó con los dos niños, de nueve o diez años...había que tomar una decisión. Curiosamente tomó la misma que mi bisabuelo paterno, Roque , buscar entre los parientes de su mujer una nueva esposa, sin asomo de romanticismo. En este caso se fue a las afueras de Sada, y buscó a una prima pequeña de Secundina, tambien llamada Secundina como su nueva mujer, mi bisabuela. Estan nueva Secundina era muy joven, en torno a los 18 años, se había criado en un mundo rural, centrado en la agricultura, hablaba en gallego y la casaron con un cuarentón, con dos hijos sólo un poco mas jóvenes que ella, que venía de una familia refinada, hablaba en castellano y se ganaba la vida con una pequeña industria. Enfin demasiadas diferencias, ya os contaré como las sorteó Secundina. De este nuevo matrimonio nacieron siete hijos Maruja (mi abuela), Pepe, Carmen, Manolo, Antonio, Josefa y Pila Sanjurjo Mollón con lo que esta casa fue siempre muy animada.
A lo largo de su vida Miguel fué considerado como un hombre culto, con recursos y habilidades, digno sucesor de su padre y su abuelo. Era conocido como Don Miguel y frecuentemente se le solicitaba opinión sobre problemas o cuestiones prácticas. Le interesaba todo lo relativo a la educación , de hecho parece que se llevó un disgusto cuando su hijo mayor, Miguel, no quiso seguir estudiando, paradógicamente a los hijos de su segundo matrimonio no les fomentó el estudio. Ideológicamente era conservador llegando a ser varias veces concejal y alcalde de Sada. Tenía buen ojo para el diseño, incluso llegó a diseñar una casa para su amigo Francisco Tie Gestal, en la que posteriormente,por azar, vivió practicamente toda su vida su hija Maruja, mi abuela, se criaron mi madre y mi tia y donde nosotros pasamos la mayor parte de nuestros veranos. La casa se mantuvo en pie, en perfectas condiciones mas de ochenta años fue derrumbada en el 2004 para hacer un edificio de pisos, ya os hablaré de ella, era preciosa.
El día de la boda de mi abuela, en 1933, la prmera hija que se le casaba dicen que "tiró la casa por la ventana", y esa noche se encontró mal. Lo que todo el mundo creyó que era un empacho se convirtió un cólico importante que le provocó la muerte poco despues, dejando una viuda de 40 años y nueve huerfanos entre 30 y 9 años que tuvieron que afrontar solos lo que les les venía encima: una guerra civil, mantener la panadería y partir una herencia no demasiado grande en unos años muy complicados.








Mariana dijo
Joe que historias.
No sé si tu familia es especial o es que eres tú la que la describe de tan especial manera.
Pero no defraudas. Nunca.
Un besazo pleno de admiración.
12 Abril 2007 | 10:59 PM