
Ya la habeis visto "a trocitos", ahora os la enseño entera, es la única foto que tenemos de mis bisabuelos, así que tenía que rentabilizarla, porque la foto de marras tiene una historia detrás. Una historia que me ha contado mi padre un montón de veces, y antes que él la contaba mi abuelo Agustín (el chaval de la derecha); ahora me toca a mi contarla.
Ya conoceis a los adultos, Roque Díaz y María Antonia Vázquez , los que vinieron de A Xesta a Ferrol, los demás son sus hijos aunque falta uno, Manolo, el mayor, que había emigrado.
Roque y María Antonia querían que sus hijos estudiasen, así que, a los 15 o 16 años Manolo seguía escolarizado, por los datos de la época (1900-1905) menos de un 15% de los niños gallegos continuaban sus estudios más allá de los 10 o 12 años, por lo que Manolo, criado en Canido, un barrio obrero, debia tener pocos compañeros de su edad. A esto hay que añadir sus pocas ganas de estudiar y lo que le contasen sus antiguos compañeros de lo que era el mundo laboral; los adolescentes, sean de principios del XX o del XXI no pueden evitar fanfarronear delante de sus amigos, va en la edad. Con todo esto no es de extrañar que Manolo se muriese de ganas de entrar en el mundo adulto
La historia empieza un día de las fiestas de Santa Cecilia. Roque, acompañado de Manolo paseaban por el campo de la feria cuando se encontraron, casualmente con el maestro, obviamente se acercaron a saludarlo y el padre aprovechó la ocasión para preguntarle como le iba al chaval en clase. La cara de Roque debió ser un poema cuando el buen hombre le dijo que hacía meses que no le veía el pelo, se dió la vuelta y ¡zas! Manolo había desaparecido.
El cabreo debió de ser de los buenos y el hijo, que conocía a su padre, no apareció por casa en bastante tiempo. Por las noches se colaba en el desván , donde su madre le dejaba comida, dormía y se iba antes de que su padre se diese cuenta.
Roque acabó enterándose del paradero de su hijo, alguno de los niños se fué de la lengua y con el ánimo ya más calmado, y ciertamente aliviado por que estuviese en paradero conocido, subió al desván una noche para tener una conversación con su hijo. Todas las conversaciones de este tipo son muy parecidas, se empieza reprochando, se continúa ameazando y se termina negociando. En conclusión Manolo expuso sus razones, no quería seguir estudiando y quería ponerse a trabajar, pero no en Ferrol, quería buscarse la vida fuera, en Cuba y le pidió el dinero del pasaje a su padre, comprometiendose a devolverlo. Roque cedió y Manolo cruzó el Oceano
Un día de 1909 toda la familia se vistió de domingo y fué a hacerse una foto. Manolo acababa de irse. Los niños formalitos y los padres obviamente preocupados posaron para una foto que probablemente cruzó el Atlántico.
Manolo se fué primero a Cuba y acabó en Buenos Aires, devolvió religiosamente el dinero del pasaje y desarrolló su vida profesional con mucho éxito, su negocio de carpintería, especializado en mesas de billar que surtieron los casinos de la Cuba de Batista, llegó a tener caracter industrial. Volvió a Ferrol varias veces con su mujer y sus hijos, vestido de indiano con un jipijapa, estoy buscando la foto, ya os la enseñaré, aún quedan historias que contar de mi tio abuelo, Manolo Díaz López.



Este Manolo que aquí comenta ahora, también escapaba de la escuela para acercarse a los muelles para ver los barcos.
Las matemáticas y los números me aburrían de tal manera que era incapaz a veces de mantenerme despierto durante las clases.
Solo si el viejo maestro se decidía a cambiar de materia y centrarse en la historia o en la naturaleza , era capaz de captar mi total atención.
Hoy en día , como es lógico , me arrepiento de no haberme interesado en adquirir una formación mas sólida, pero... Madame est ainsi la vie
Manolo, xa quixeran moitos licenciados ter a tua cultura. As veces é mellor deixarse levar pola curiosidade que poeñerse a estudar cousas que non se entenden. Eu defendo a ensinanza reglada, é o meu traballo, pero tamén son consciente que os bos resultados académicos non garenten unha cultura mínimamente coherente.
Por certo, non patentes o método de chegar a túa cultura sen ir o instituto, que me deixas sen traballo.
Unha aperta
Qué maravilla. Ojalá estas historias entraran en los libros de texto. Probablemente nuestros chavales serían mucho más tolerantes con los que ahora tratan de ganarse la vida aquí.
La verdad es que tienes azón, los intolerantes parecen haber olvidado su historia, tal vez sea necesario recordársela.
Me ha gustado mucho este relato de familia... puede ser porque me toca de cerca ya que soy nieto de alguien así como Manolo... que buscó una vida nueva y la encontró a plenitud. Sobre lo que se dice de los intolerantes... tenemos que recordar que muchos dejaron España por esa misma intolerancia. Dejando atrás, desde miseria a injusticias sociales que los tenían marginados para siempre. Aquellos labradores de tierras ajenas con la oportunidad se convirtieron en grandes terratenientes e industriales, sus hijos nacidos en un mundo lleno de oportunidades y libres de los prejuicios sociales cimentaron cultura y son los llamados padres de muchas naciones de América.
Saludos
PD... Los invito a leer en mi blog un poema titulado "Porque soy ese criollo"
Me ha gustado mucho este relato de familia... puede ser porque me toca de cerca ya que soy nieto de alguien así como Manolo... que buscó una vida nueva y la encontró a plenitud. Sobre lo que se dice de los intolerantes... tenemos que recordar que muchos dejaron España por esa misma intolerancia. Dejando atrás, desde miseria a injusticias sociales que los tenían marginados para siempre. Aquellos labradores de tierras ajenas con la oportunidad se convirtieron en grandes terratenientes e industriales, sus hijos nacidos en un mundo lleno de oportunidades y libres de los prejuicios sociales cimentaron cultura y son los llamados padres de muchas naciones de América.
Saludos
Te invito a leer en mi blog un poema titulado ... Porque soy ese criollo
La "empenta" que se dice por aquí, el empuje de aquellos que dejaron lo conocido para adentrarse en lo desconocido en admirable.
Me encanta mirar fotos antiguas, y si detrás tienen una historia como la que cuentas, mucho más. Me ha encantado meterme en los ojos de tu abuelo, e imaginar lo que pasaba por su cabeza en ese momento, vestido con su traje de domingo, en casa del retratista, para mandarle la foto a Manolo y que no les ovidase.
Esa foto me hace soñar con los ojos abiertos...
Besos
Padron-dueñas tienes toda la razón, los que se fueron de aquí lo hiceron por razones muy semejantes a las de loa que vienen ahora en pateras, con la diferencia de que aquellos paises estaban naciendo, se estaban organizando y colaboraron a ese crecimiento, a veces de manera importante. Por lo que yo se, Manolo y sus hijos, nietos y biznietos a estas alturas son Argentinos muy bien establecidos, ya perdimos en contacto, hace unos veinte años una tia de mi padre lo mantenía. Manolo volvió pero de visita.
A mi me pasa como a ti, Trasto, no se que tiene esta foto que me atrae, que me hace meterme en la piel de los que están ahí posando. Desde que la conozco, no hace mucho, la tenía una prima de mi padre, me atrajo mucho. Es lo que tienen las imagenes...unas tienen fuerza y otras no.
Un besazo
Marta, hasta que no se lo has dicho a Manolo, desconocía que te dedicases a la enseñanza. ¡Tus alumnos son afortunados por tener a alguién como tú!
Mi abuela paterna fue maestra, aún se conserva en casa de mis padres un diploma que, en 1.898, le concedieros por los buenos resultados de sus estudios.
En este país, por las razones que todos conocemos, la educación siempre fue, de mala calidad y reservada a una minoría. lo que ocurría en 1.900-1.905 seguía pasando cincuenta años más tarde. En mis años juveniles la escuela pública era pésima y si querias algo de más calidad tenías que ir a una privada, generalmente religiosa. Solo en estas últimas podrías encontrar chavales estudiando con más de 15 años de edad, en la otra, a esa edad o incluso antes, los críos ya se tenían que incorporar al trabajo. Cuando yo tenía esa edad, es decir, en 1.958, habría en toda España unos ciento cincuenta mil universitarios, eso puede dar idea de cómo se valoró la educación en este país y lo que los poderes públicos se habían preocupado por ella.
Un beso.
Pues si, Pepe, soy profe de Historia, y me encanta mi trabajo, no se si mis alumnos tienen suerte o no, pero te aseguro que mis clases son muy diferentes a las que recibiste tu, ahora se utilizan mucho las nuevas tecnologías y ya no se dan tantas clases magistrales.
Yo he vivido y he estudiado en una época en la que la Universidad estaba más al alcance de todos, soy de la promoción 81-86, ya en plena democracia (aunque veniamos del 23 F), una época preciosa, esa de los ochenta para ser joven, mas duro fue el paro que vino despues.
Por cierto he utilizado datos de tus posts para mis clases, espero que no te importe, de hecho llegué a tu blog haciendo una búsqueda mientras preparaba una clase.
Un abrazo
¡Qué agradable sorpresa! ... ¡Historia! Siempre fue uno de mis temas favoritos, lo que ocurre es que las lecciones que yo recibí eran muy "cortitas"; todo se reducía a una relación interminabre de nombres, fechas y batallas, pero para nada el tocar las condiciones socio-politicas y económicas que se daban en el momento en el que tuvieron lugar esos acontecimientos.
Piensa, amiga Marta, que soy del Plan del 53. En mis clases, junto al crucifijo, las fotografías de Franco y José Antonio y había que entra con el brazo en alto y al grito de, ¡Arriba España! Tiempos de plomo, amiga, y de libros de texto como la Formación del Espíritu Nacional.
No solo no me importa sino que supone un honor para mí, lamento que mi corta erudición no te pueda ayudar aún más.
Un beso.