María Antonia
María Antonia Vázquez Espada, la de la foto, es mi bisabuela paterna, una madre atenta y cariñosa para todos sus hijos (Pepe, el abuelo Agustín, María, Angela y Manola) y los de la primera mujer de su marido (Manolo y Santos). Ya os conté el viaje que hizo Roque de A Xesta a Ferrol, pues ella hizo el mismo, sin vaca, para integrarse en una familia ya formada: un viudo con dos niños pequeños que se fué ampliando muy rápidamente, ya que entre 1901 y 1908 nacieron los otros cinco hijos. Crió a sus hijos, vivió siempre en su casita de Canido y murió a principios de los años 30, no creo que llegase a cumplir 60 años
Maria Antonia tuvo una de esas vidas que resultarían anodinas para un libro de historia, una mujer emigrante de la Galicia interior, con permanente morriña de su aldea que tuvo que adaptarse a la vida urbana de un Ferrol en pleno desarrollo industrial, lo que no debió de ser sencillo. Gran trabajadora, que además del cuidado de los siete niños y de la casa sin ayuda, aportaba dinero extra a la economía familiar como cocinera y cultivaba una pequeña parcela que tenían en Canido. No quiero ni pensar en su jornada laboral, sin vacaciones ni fines de semana, no es de extrañar que tuvierse un aspecto tan avejentado en la foto, nadie diría que era una mujer que no llegaba a los cuarenta años, aunque estas fotos antiguas, esta es de 1909 nunca hacen justicia al modelo.
Era cálida y fuerte, mantuvo a su familia unida, incluso más allá del Atlántico y sus hijos la adoraban, tanto los de la primera mujer como los suyos propios, nunca hizo distinciones.
La estructura social de A Xesta, tipica de las comunidades campesinas, se caracteriza por la solidaridad entre sus miembros y la hospitalidad entre iguales. En mi familia hay múltiples ejemplos de esto. Los hijos de María Antonia pasaban temporadas en A Xesta, en casa de Ramona Freire Espada (más tarde Abella Freire), que acogió sin problemas a todos los niños, y a los hijos de aquellos niños, la generación de mi padre.
El parentesco entre la matriarca de A Xesta, Ramona (1876 -1966), y Maria Antonia era lejano, la madre de María Antonia y la de Ramona eran primas, pero la solidaridad campesina funcionó perfectamente. Los hijos de Ramona (José María y Eliseo Acea Freire) también tuvieron que emigrar a Ferrol y allí estaban Roque y Maria Antonia para echar una mano.
Su herencia fue una querencia familiar hacia A Xesta, a toda la familia nos tira, sabemos que ahí están nuestros origenes.




homesdepedraenbarcosdepau dijo
Sempre chamou a miña atención o observar as fotos antigas dos nosos avós ,o avellentados que parecían, tendo incluso menos anos dos que eu mesmo hoxe teño.
Supoño que as condicións de vida influirían moito no seu aspecto físico.
Eu non cheguei a coñecer persoalmente a ningún dos meus avós , Todos finaron bastante novos. Pero nas fotos que posúo deles , parecen todos moi maiores con solo 40 anos.
Sigo disfrutando moito cas túas historias.
Bicos e apertas.
2 Marzo 2007 | 12:33 PM