María, la catalana
María Badía, la mujer del relojero (ver el post anterior), es conocida en mi familia como "la catalana" y a su origen le achacaron siempre su legendaria habilidad para los negocios.

Tópicos aparte, debió ser una mujer impresionante, de gran inteligencia y caracter que, aunque nació hace unos 200 años, fue capaz de desarrollar una vida profesional y fue reconocida como la gestora de la empresa familiar. Sus libros de cuentas se conservaron durante bastante tiempo, y eran un ejemplo de orden y pulcritud para los descendientes. Yo no los vi, pero mi bisabuelo, su nieto, parece ser que los describía con detalle muchas veces, asombrando a los pequeños de la casa.
La presencia de catalanes en la Galicia de finales del XVIII y principios del XIX es relativamente frecuente. Se les llamaba "fomentadores", y eran principalmente empresarios e industriales que se asentaron con sus familias, la mayoría de las veces sin retorno a Catalunya. En casi todas las pequeñas villas costeras se conservan apellidos de origen catalán ya totalmente integrados en la genealogía gallega. Vinieron para explotar la industria del salazon y de conservación del pescado, que en esa época se hacía de manera muy artesanal y rudimentaria e introdujeron nuevos sistemas mucho más productivos. Tambien introdujeron nuevos artes de pesca, desapareciendo el tradicional "a xeito" que fue sustituido por el palangre. Curiosamente en esta época tuvieron muchos detractores, sobre todo entre intelectuales y pescadores con experiencia, los argumentos mas esgrimidos fueron que esquilmaban la mar, que iban a extinguir especies enteras.

En Sada ya no quedan fábricas de salazón, pero hubo bastantes, en mi enfancia yo recuerdo en funcionamiento al menos dos y otra en semiruinas, parecidas a la de la foto, que es vasca. Una de ellas era de mi familia se la conocía como la "fábrica" y allí trabajaba mi abuela.
María, además de llevar con mano de hierro sus negocios, parece ser que era una madre exigente, tenemos varios ejemplos de su "gestión familiar". Sus hijos mayores, a pesar de que la familia no tenía problemas económicos tuvieron que emigrar muy jóvenes para conseguir dinero y empezar sus propios negocios, tengo constancia de que al menos tres se fueron a Cuba, Antonio, el mayor, a los 17 años, y detras de él se fueron Manolo y José. Todos volvieron a los pocos años con dinero suficiente para empezar su vida laboral en Galicia, con bastante fortuna.
Uno de los pequeños, Miguel (mi antepasado), le salió algo "señorito" . Recuerdo a mi tia Josi contándome como "la catalana" se oponía a su matrimonio, muy ventajoso, por otra parte. Parece ser que conocía muy bien a su hijo y creía que ella no tenía arrestos para controlarlo, necesitaba una mujer con más caracter y que le impulsara a hacer cosas, sino el no avanzaría. El tiempo le daría la razón, el matrimonio no funcionó y Miguel fue el único que se quedó en Sada, heredó el oficio de relojero y se dedicó a la gestión de las rentas mayoritariamente de ella, mientras sus hermanos iban organizando su vida de una manera mucho más brillante y productiva




Mariana dijo
Me encantan las historias de tu familia, iba a decir que dan para escribir una saga pero me callo ya que es lo que estás haciendo.
Un besazo, preciosa, y buen fin de semana.
27 Enero 2007 | 11:11 AM